7 meses ago Desactivado Por Anis

El ecumenismo de la sangre nos presenta un gran desafío, resumido por el Papa Francisco con esta elocuente pregunta: «Si el enemigo nos une en la muerte, ¿quiénes somos nosotros para dividirnos en la vida? La sangre que los mártires derramaron por Cristo no nos separa, sino que nos une. El ecumenismo de los mártires confirma una vez más la convicción de la Iglesia primitiva, que Tertuliano resumió afirmando que la sangre de los mártires es la semilla de los nuevos cristianos: «Sanguis martyrum semen christianorum». De la misma manera, también nosotros podemos vivir hoy en la esperanza de que la sangre de tantos mártires de nuestro tiempo sea la semilla de la plena unidad ecuménica del único Cuerpo de Cristo, desgarrado por tantas divisiones. Podemos estar seguros de que el sufrimiento de tantos cristianos crea una unidad más fuerte que las diferencias que todavía dividen a las Iglesias cristianas y que, en la sangre de los mártires, ya nos hemos convertido en uno.