Países de Oriente Medio analizan el hambre y los conflictos en la región

Representantes de los países de Oriente Medio y el norte de África iniciaron hoy en Roma una reunión para analizar los retos que plantea el hambre como consecuencia de los conflictos en la región.

 

La Conferencia de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para esa zona, que vuelve a celebrarse en la sede central de la agencia ante la inestabilidad regional, comenzó con un encuentro entre responsables de alto nivel, al que sucederá otro a partir del jueves a nivel ministerial.


El representante regional de la FAO, Abdelsalam Ould Ahmed, señaló en la apertura que la situación en Oriente Medio sigue deteriorándose por los conflictos y las crisis, lo que requiere “un mayor examen del estado de la seguridad alimentaria”.


El año pasado, la agencia alertó de que unos 40,2 millones de personas sufrían desnutrición en la región, en especial en los países afectados por el conflicto, donde de media el 27,2 % de la población padece hambre crónica, seis veces más que en los países en paz.


Así, por ejemplo, el 50 % de las poblaciones de Siria y del Yemen requieren asistencia alimentaria urgente, mientras que ese porcentaje es del 9 % en Irak y del 6 % en Libia debido al impacto de la violencia.


Ould Ahmed destacó los altos niveles de inseguridad alimentaria entre los desplazados por las guerras y los retrasos en el crecimiento de los menores de cinco años en los países en conflicto.


Mientras que a nivel regional la desnutrición afecta al 19 % de esos niños, el sobrepeso lo sufre el 8,8 % y la obesidad infantil es un problema que preocupa en los países de ingresos medios y también bajos, dijo el representante.


Ould Ahmed instó a los gobiernos a revisar varias iniciativas en marcha para mejorar la resiliencia de la población en relación con la seguridad alimentaria, afrontar la escasez de agua y fomentar la inclusión de los pequeños agricultores en la economía.

 

Recordó que la FAO ha continuado apoyando a los países afectados de alguna manera por la violencia con intervenciones de emergencia, al tiempo que ha impulsado proyectos para reforzar las capacidades en favor de la resiliencia, como los desarrollados en Siria, Irak, Jordania, Libia y Palestina.

 

El responsable consideró prioritario avanzar en la agroecología, la adaptación al cambio climático, la transformación agrícola y el combate a las plagas transfronterizas, asuntos que se abordarán esta semana durante esta cita, que tiene lugar cada dos años.


También destacó la importancia de colaborar con los pequeños productores y las asociaciones que los representan con vistas a aumentar su productividad y limitar las pérdidas de alimentos.

 

Esas pérdidas y desperdicios ascienden en el norte de África y Oriente Medio a unos 250 kilogramos por persona y más de 60.000 millones de dólares al año (unos 50.300 millones de euros), según estimaciones difundidas por la ONU. EFE